Obeikan MDF implanta el ‘Obeikan Manufacturing Excellence’ como sistema de trabajo

  • En Obeikan MDF hemos dado un paso al frente de cara a la sostenibilidad y crecimiento futuro de la empresa. A través de la implantación del sistema de trabajo OME (Obeikan Manufacturing Excellence).

Basado en métodos eficaces y testados y tomando como referencia los exitosos ‘Toyota Way’ o el ‘IWS’ de Procter&Gamble nos hemos propuesto que la empresa llegue a situarse entre las mejores del sector. Por ello, recientemente, como parte del proceso de aplicación de este sistema de trabajo interno, se ha procedió a informar a nuestra plantilla de las ventajas del nuevo sistema de ‘lean manufacturing’, con un evento informativo en el que participaron todos los empleados.

El objetivo de la charla estuvo enfocado en hacer partícipe a toda la empresa de la implantación del modelo con el que “llegar a ser mejores profesionales y trabajar en mejores condiciones, que es lo que, en definitiva, se busca con la implantación de este método”, ha dicho nuestro director General, Salvador Martínez.

“Con esta medida OMDF asume el reto de transformar cada parte de su industria y forma de trabajo para anticiparse al crecimiento futuro de la compañía en sostenibilidad y eficiencia”, ha resumido Salvador Martínez. “Apostamos por una forma de trabajar ganadora, del siglo XXI, una cultura de trabajo que impli que una mejora continua a través de un análisis de la competencia, minimización de las pérdidas, maximización del valor para el cliente final, etc.”, ha concluido Martínez.

Origen/historia

El caso más famoso de implantación y éxito de este método de trabajo es el de la compañía japonesa Toyota. En nuestro sector, Protect & Gamble nos ha servido como inspiración para el sistema que, desde la semana pasada, hemos empezado a aplicar en nuestras instalaciones de Valencia, y que el grupo sigue ya desde el año 2015.

El “Toyota Way o Lean manufacturing” es un modelo de gestión especializado en minimizar las pérdidas de los sistemas de manufactura al mismo tiempo que maximiza la creación de valor para el cliente final. Para ello se utiliza la mínima cantidad de recursos, es decir, los estrictamente necesarios para el crecimiento.